viernes, 4 de julio de 2008

DESARROLLO ENDÓGENO

¿Qué es desarrollo endógeno?
Es generar todo lo que necesitamos para vivir desde adentro de nuestra sociedad, sin tener que depender de otros países. Es una forma de llevar adelante la transformación social, cultural y económica de nuestra sociedad, basada en la reconquista de las tradiciones, el respeto al medio ambiente y las relaciones de producción igualitarias, que nos permita convertir nuestros recursos naturales en productos que podamos consumir, distribuir y exportar al mundo entero. Igualmente:
Es facilitar a las comunidades la toma del poder para que desarrollen las potencialidades agrícolas, industriales y turísticas de sus regiones.
Es incorporar al sistema educativo, económico y social a las personas que hasta ahora habían sido excluidas.
Es construir redes productivas donde todos participemos en igualdad de condiciones y accedamos fácilmente a la tecnología y el conocimiento.
Es poner al servicio de la gente toda la infraestructura del Estado que había sido abandonada (campos industriales, maquinarias, tierras ociosas, entre otros) para generar bienes y servicios.
Es, en definitiva, transformarnos nosotros mismos para transformar la sociedad.
Objetivos del desarrollo endógeno
En cada lugar donde haya una relación profunda de arraigo entre la comunidad y su región, donde la zona y su colectivo sean uno solo, enraizados en una tradición productiva, cultural e histórica podrá germinar el desarrollo endógeno. El amor del barloventeño por el cacao, el del oriental por sus playas y su pesca, la del merideño por su páramo y su agricultura de montaña, y el larense por su artesanía, son hermosos ejemplos de esto.

¿Quienes participan?
Cada uno de nosotros, en especial las y los compatriotas excluidos de la participación económica y laboral, desarrollando nuestros poderes creadores a través de empresas de carácter social como las cooperativas y las asociaciones de productores, en una relación armónica y de responsabilidad compartida con el Gobierno Revolucionario
Impacto Social
La puesta en marcha de la Misión Vuelvan Caras y su modelo de desarrollo endógeno sustentable, ha implicado que todos los ciudadanos y ciudadanas venezolanas se conviertan en los protagonistas del proceso de transformación local, regional y nacional; en especial los venezolanos excluidos de la participación económica y laboral. Se ha puesto en marcha una nueva dinámica que permite la creación de empresas de carácter social como las cooperativas y las asociaciones de productores, en una relación armónica y de responsabilidad compartida con el Gobierno Revolucionario
Es esencial que la comunidad organizada ejerza su función de contraloría social, vale decir, estar vigilante de que los funcionarios de Gobierno cumplan con su labor a fin de denunciar irregularidades en la gestión pública. El Estado, por su parte, debe dar prioridad a los proyectos de alta significación social, construir la infraestructura necesaria para el óptimo desarrollo de cada actividad económica, facilitar vías para que la comunidad organizada tome un rol activo, formar a los ciudadanos integralmente hacia la producción y la participación política, promover las formas alternativas de comunicación como las radios, periódicos y televisoras comunitarias, y facilitar el apoyo tecnológico que permita agregar valor a nuestros procesos de producción.
Para que el modelo de desarrollo endógeno pueda "diversificar la producción", se reparten entre la comunidad organizada las pequeñas tareas de un gran proceso, a fin de ganar espacios de producción donde todos participemos, ganemos y logremos el objetivo final bajo un enfoque de cooperativismo y solidaridad.

Modelo de Desarrollo Endógeno Bolivariano
Se resume en las siguientes premisas:
Es contribuir a desarrollar el poder de las comunidades organizadas para que desplieguen las potencialidades agrícolas, industriales y turísticas de sus regiones.
Es incorporar a los compatriotas que hasta ahora habían sido excluidos del sistema educativo, económico y social.
Es construir redes productivas donde todos participemos en igualdad de condiciones y accedamos fácilmente a la tecnología y el conocimiento.
Es poner al servicio de la gente toda la infraestructura del Estado que había sido abandonada (parques industriales, maquinarias, tierras ociosas, entre otros) para generar bienes y servicios aprovechables colectivamente.
Programas Sociales o Frentes de Batalla
Frente Agrícola
Destinado a cumplir la tarea fundamental de reactivar el quehacer agropecuario del país. Reúne a los Núcleos de Desarrollo Endógeno enfocados en dichas labores. Se apoya en la agricultura a pequeña escala, los Fundos Zamoranos y el diseño de un Plan Especial de Siembra, elaborado por el Ministerio de Agricultura y Tierras.
Frente Turístico
Los atractivos ambientes geográficos de Venezuela puede convertirlos en destinos preferidos de visitantes locales y extranjeros. El frente turístico agrupa aquellos Núcleos de Desarrollo Endógeno ubicados en ecosistemas y formaciones naturales de gran atractivo para los viajeros.
Frente Industrial
Los Núcleos de Desarrollo Endógeno deben convertirse en verdaderas plataformas industriales para transformar la materia prima en productos elaborados, destinados al consumo interno y la exportación. En tal sentido, este frente se apoya en el rescate de Campos Industriales pertenecientes al Estado, que por efecto del modelo rentista quedaron relegados al olvido.
Frente de Infraestructura
Este frente busca la recuperación de las ciudades como espacios para la vida, junto a organizaciones populares destinadas a rescatar la infraestructura vial, eléctrica, educativa, de salud, de transporte y agrícola, entre otra
Frente de Servicio
Durante la segunda mitad del siglo XX, la prestación de servicios públicos por parte del Estado decayó dramáticamente. Ofrecer servicios para el Estado era privilegio de amigos y clientes. Los propios empleados, al carecer de conciencia de grupo, sustraían insumos e incumplían sus obligaciones.
Ahora, gracias este frente, el Estado promoverá la contratación de cooperativas que ofrezcan de manera eficiente y económica la parte operativa que, en conjunción a una recuperada infraestructura, harán de la participación colectiva el canal para la satisfacción de las necesidades de la comunidad










Misión Robinson

Uno de los saldos más dramáticos de la crisis política y social de Venezuela durante los 40 años de gobiernos capitalistas neoliberales fue el deterioro del sistema educativo público y la exclusión de la población a la educación formal.
Durante los 40 años reinó la exclusión de miles de venezolanos, a quienes intencionalmente se les quiso mantener en la cárcel de la ignorancia. Claro, saber leer muestra a las personas el universo del saber humano acumulado, experiencias, ideas, utopías, sueños...y escribir, permite que la gente se integre a esa corriente de saberes, aportando sus propias ideas, dejando un testimonio de las mismas que puede pasar de generación en generación, enriqueciendo el caudal de conocimientos de la humanidad. A los defensores del pensamiento único y de la idea de que la historia ya ha terminado y que no queda más por inventar ni cambiar les conviene mantener a los pueblos en la invidencia del analfabetismo. Así se garantiza la sumisión y la pasividad ante la explotación y la dominación. La Cuarta República creó planes de alfabetización para minorías, como el Consejo Nacional de Alfabetización, el Servicio de Alfabetización, entre otros, que sumados a la aplicación de métodos de la educación formal, sólo lograron alfabetizar 76 mil 948 personas, entre los años 1990-1998 y 21 mil 242 personas en los años 2000-2002.
En la década de los 90, existía una tasa de analfabetismo de aproximadamente dos millones de venezolanos, lo que se traduce en casi 9% de la población mayor de 10 años.
Partiendo de estas cifras, Hugo Chávez Frías, desde su llegada a la presidencia otorgó prioridad especial al rescate y refundación del sistema educativo. Se elevó el presupuesto del 2,8% del producto interno bruto .hasta más del 7 % y se promovió la transformación del proceso educativo.
El objetivo era acabar con la exclusión que ocasionaba el no saber leer y escribir. El Gobierno Revolucionario ha logrado su objetivo con la promoción de las misiones educativas, que hoy en día abordan las distintas etapas:
Alfabetización: Misión Robinson I
Escolarización primaria y secundaria: Misión Robinson II y Misión Ribas
Educación superior y la especialización universitaria: Misión Sucre.
Derecho a una educación integral de calidad
Los programas educativos que desarrolla el Gobierno Nacional están en concordancia con lo establecido en los artículos 3 y 103 de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela, según los cuales: "...el Estado tiene como fines esenciales la defensa y desarrollo de la persona y el respecto a su dignidad...la educación y el trabajo son los procesos fundamentales para alcanzar dichos fines".
"Toda persona tiene derecho a una educación integral de calidad, permanente en igualdad de condiciones y oportunidades sin más limitaciones que las derivadas de sus aptitudes, vocaciones y aspiraciones".
Objetivos de la Misión Robinson
La Misión Robinson, tuvo como finalidad eliminar el analfabetismo en jóvenes y adultos de todo el país. Promovió la comprensión lectora en cada uno de los beneficiados.
Esta misión estuvo inspirada en los principios de equidad, igualdad de género, así como en el respeto a todas las corrientes del pensamiento. La finalidad fue desarrollar el potencial creativo de cada ser humano y el pleno ejercicio de su personalidad en una sociedad democrática.
Por ello, este programa mostró un resultado palpable de lo que es capaz de hacer un gobierno que tiene como bandera y como principio el humanismo y la atención directa a los desposeídos.


Misión Barrio Adentro 1,2,3

El deterioro al que llegó el sector salud luego de 40 años de indolencia oficial, fue una de las causas por las cuales los venezolanos y las venezolanas dijeron basta. La revolución bolivariana se fue gestando al calor del descontento por tanta injusticia. El pueblo venezolano muy bien sabe que la mengua en la calidad de los servicios no es casual, obedece a políticas intencionadas que buscan que el Estado se desentienda su responsabilidad histórica de satisfacer gratuitamente las necesidades de la población.
Los conflictos cotidianos, que casi a diario vivieron hombres y mujeres del pueblo, están frescos en la memoria ciudadana. De ella no escapa el reclamo por demandas laborales y el descontento de las comunidades por los saqueos de los que fueron víctimas los hospitales. Al mismo tiempo los defensores de la privatización de los servicios pretendieron instituir la figura de la “colaboración”. Que no fue otra cosa que el cobro por un servicio que es gratuito.
En 1999, al asumir el gobierno, el Presidente Hugo Chávez declaró la salud materia prioritaria para todos los venezolanos y venezolanas, y en particular para ese 80 por ciento de la población excluido de la atención médica, por falta de recursos para poder pagarla. Es así como en abril de 2003 nace, para todo el país y el mundo, la Misión Barrio Adentro cuya orientación es la de ir a los lugares más recónditos de las comunidades para ofrecer asistencia médica gratuita.
¿Qué es Barrio Adentro?Es la concreción de la Atención Primaria como prioridad, para dar respuestas a las necesidades sociales de la población, especialmente la excluida, bajo los principios de equidad, universalidad, accesibilidad, gratuidad, transectorialidad, pertenencia cultural, participación, justicia y corresponsabilidad social, contribuyendo a mejorar la calidad de salud y vida. La Misión Barrio Adentro, estructurada en tres niveles, es uno de los programas emblemáticos del proceso revolucionario que lidera el Presidente de la República Hugo Chávez Frías y gracias a la cual la mayoría de los venezolanos, excluidos por tantas décadas de este derecho inalienable, hoy es tomada en cuenta. A raíz de la tragedia de Vargas en 1999, fue puesto en práctica un plan piloto de salud por el alcalde Freddy Bernal. Para la ejecución de este plan se contó con la colaboración de un contingente de médicos cubanos.
Más tarde, en abril de 2003, el Presidente Chávez anuncia su lanzamiento con el nombre de Misión Barrio Adentro. Hoy, la Misión Barrio Adentro cuenta con 1.600 consultorios populares en todo el país.
Barrio Adentro 2
Fue creado el 12 de junio de 2005. Es el segundo nivel de atención que brinda servicio integral gratuito a todos los ciudadanos a través de los Centros de Alta Tecnología (CAT), Centros de Diagnóstico Integral (CDI) y las Salas de Rehabilitación Integral (CRI).
El número de estructuras planificadas para la construcción, asciende a 1235 centros distribuidos en todo el país y las metas establecidas son: 600 CDI; 600 para SRI y 35 para los CAT. Actualmente ya están entraron en servicio: 175 CDI (29.2%) y 183 SRI (30.5%) y 6 CAT( 17%).
1. Centros de Alta Tecnología (CAT): ya están funcionando en EL Hospital de Veteranos del estado Sucre, Hospital Mercedes Díaz en el estado Trujillo, en San Felipe, estado Yaracuy y en la urbanización 10 de Marzo, Catia La Mar, estado Vargas.
Estos centros cuentan con tomógrafos, resonadores, equipos para endoscopia avanzada, radiología convencional, mamógrafos y laboratorio, todos para diagnóstico especializado. De igual manera, ofrecen servicio de video endoscopia, ecosonograma tridimensional, y electrocardiografía.
2. Centros de Diagnóstico Integral (CDI): ofrecen servicio en laboratorio, rayos X, electrocardiografía, ecosonografía, endoscopia para vías digestivas superiores, oftalmología, diagnóstico de urgencias y terapia intensiva. Además cuentan con una Sala de Emergencia, Unidad de Cuidados Intensivos medio-avanzado para pacientes críticos que requieran estabilización.
En los Centros de Diagnóstico Integral existen dos componentes, uno para diagnóstico, con laboratorio, radiología convencional y ecosonografía y otro para atención médica de emergencia. También cuenta con su Sala de Emergencia, Unidad de Cuidados Intensivos medio-avanzado para pacientes críticos que requieran estabilización. 3. Salas de Rehabilitación Integral (SRI): destinadas a pacientes con un grado de discapacidad transitoria o permanente y que requieran atención especializada en el área de rehabilitación física. Estas Salas disponen de gimnasio para niños y adultos, terapia ocupacional, podología, hidroterapia, foniatría, medicina natural y tradicional, video endoscopia.
Barrio Adentro 3
Consiste en la modernización de la red hospitalaria del país y, a diferencia de las Misiones Barrio Adentro 1 y 2, utiliza la red tradicional de hospitales para abrir esta tercera fase como un elemento fundamental en la composición del Sistema Público Nacional de Salud.
Se enfoca hacia dos componentes: primero, la modernización tecnológica de equipos médicos y un segundo componente dirigido a la remodelación, ampliación y mejora de la infraestructura hospitalaria.
En el país existe un total de 300 hospitales públicos pertenecientes al Seguro Social, Sanidad Militar, PDVSA, Ministerio de Salud y Desarrollo Social, gobernaciones y alcaldías. Para iniciar el proceso de modernización fueron se seleccionados 44 por ser los más importantes en sus respectivos estados y porque en ellos se imparte docencia universitaria. Estos centros de salud, son los más grandes del país y en ellos se concentra más del 60 por ciento de las camas públicas y más del 50 por ciento de los quirófanos públicos.
Dentro del proceso de transformación se incluye, una primera parte de equipos de computación para imágenes que están ubicados en las salas de emergencia, terapia intensiva y unidades de diálisis y quirófanos. Otras áreas como la cocina y lavandería también serán transformadas. Pasos que da un paciente desde el momento que ingresa en la red de salud:
El paciente acude al ambulatorio con una dolencia.
El médico practica un examen o realiza estudios especiales y establece el diagnóstico.
Con esta referencia, el paciente es remitido al Centro de Diagnóstico Integral.
Luego de realizados los exámenes, es regresado a la clínica popular.
Tras confirmar su diagnóstico, el médico ordena su traslado al hospital, es decir el Nivel III para su intervención.
Dentro de la Misión Barrio Adentro 3 están incluidas las unidades médicas del Ipasme en medicina especializada de cardiología, psiquiatría y endocrinología de forma de integrar esas consultas especiales al sistema.


Misión Vuelvan Caras
El desempleo y la pobreza son de los principales problemas arrojados por las prácticas capitalistas. La dependencia económica producida por un modelo importador y monoproductor basado en el petróleo, ha llevado a muchas naciones a obviar los frutos de su tierra y la capacidad creadora de su gente para dar cabida a un mercado que sólo beneficia a los más poderosos, dejando de lado a los pequeños y medianos productores.
La Misión Vuelvan Caras es un programa que exalta la fuerza creativa del pueblo, a través de su participación protagónica en la producción de bienes y servicios. De esta forma, el Gobierno Bolivariano impulsa un nuevo modelo de desarrollo -desde adentro- cuyo objetivo es impulsar la producción nacional.
La idea es que los venezolanos seamos capaces de producir la semilla que sembramos, la comida que comemos, la ropa que usamos, los bienes y servicios que requerimos, para romper la dependencia económica, cultural y tecnológica que ha frenado nuestro progreso.
Todo esto, tomando en cuenta nuestra historia, vivencias, costumbres y tradiciones: lo que nos enseñaron nuestros abuelos, la forma como nos relacionamos con el ambiente, defendiendo el legado de nuestros libertadores, es decir, poniendo en marcha un modelo de desarrollo endógeno a nuestro estilo, nacionalista y bolivariano que permita al pueblo alcanzar una calidad de vida digna.
Objetivos específicos
1. Iniciar el proceso participativo a través de los Núcleos de Desarrollo Endógeno, los cuales son centros de formación, organización y asistencia permanente de las nuevas unidades productivas (cooperativas).
2. Promover la organización de los productores en cooperativas de producción. Para ello se les asiste, asesora y dota de los recursos que necesitan para producir en función de sus necesidades y las de su comunidad.
3. Otorgar un incentivo a los "lanceros" para su capacitación y formación continua e integral, que va desde las áreas técnicas productivas hasta la organización social y la formación política.
4. Desarrollar las áreas no favorecidas por la industrialización, para crear poder, bienestar y a la vez desconcentrar las ciudades.

5. Funcionar con criterios ecológicos, enseñando métodos y tecnologías que armonicen con el medio ambiente
Líneas estratégicas
Convertir -mediante el trabajo- el potencial creador del pueblo en poder popular.
Articular el proceso educativo al proceso productivo para incrementar el empleo, orientar la formación de los recursos humanos y asegurar la participación de cada ciudadano en la producción de bienes y servicios.
Orientar los esfuerzos hacia las actividades económicas con mayor capacidad generadora de empleo y potencial, especialmente los sectores agrícola, turístico y construcción.
Promover la animación productiva de las comunidades en situación de pobreza.
Orientar el modelo productivo hacia la economía social, priorizando la formación de cooperativas y otras formas asociativas de participación económica.
Poner el empleo en el centro de la política económica y social, en los niveles nacional, regional y local.
Impulsar una nueva institucionalidad para el desarrollo de las políticas de promoción de empleo y seguridad social



Misión Sucre
En las últimas décadas del siglo pasado, el Estado fue reduciendo progresivamente el gasto en educación y, específicamente, en la educación superior. Desde 1989 hasta 1998 la inversión realizada en educación superior en Venezuela fue descendente por recortes presupuestarios en todos los sectores del ámbito social. En lo que se refiere a la educación superior, esto obedecía a una estrategia para allanar el camino hacia su privatización.
Como consecuencia, se produjo una amplia deuda social acumulada, pues el número de bachilleres inscritos se estancó, generando así la exclusión de los estudiantes provenientes de los sectores más pobres.
Diversos estudios coinciden en afirmar que el ingreso a la educación superior favoreció a los sectores con mayores ingresos, a la población de las grandes ciudades y a los estudiantes de los colegios privados. A la vez, la educación superior de gestión oficial disminuyó sensiblemente su participación cediendo lugar a la educación de gestión privada.
Por todo ello, el Estado Venezolano a través de la Misión Sucre, tiene el propósito dereorientar el rumbo de la educación superior, que como se ha destacado, presentó en la Cuarta República una disminución en la calidad y en la equidad. La educación superior es primordial para el desarrollo y modernización del talento humano venezolano, es una pieza estratégica para el desarrollo nacional.
El objetivo de la Misión Sucre
Tiene como objetivo la municipalización y la orientación de la enseñanza de la educación universitaria hacia todas las regiones y localidades del país. Toma como punto de referencia la cultura especifica de las poblaciones con sus necesidades, problemas, exigencias y potencialidades.
Asimismo, garantiza el acceso a los nuevos bachilleres que egresen de la Misión Ribas, promoviendo así la reflexión, discusión, concepción e implantación de un nuevo modelo de la educación en la tercera etapa.
El programa contempla también los planes para la incorporación definitiva de los bachilleres a la educación superior. Se resalta la cuantificación y caracterización de la población de los estudiantes que no han podido estudiar en la universidad y el diseño e implantación del Programa de Iniciación Universitaria (PIU) que favorece el tránsito del alumnado a los estudios superiores.
Otra tarea prioritaria es aumentar el porcentaje de alumnos que ingresan en las instituciones universitarias, y la conformación de una red con todas aquellas fundaciones y organizaciones que puedan cooperar de manera sustantiva en el desarrollo de la Misión Sucre.
Misión Sucre: Educación Superior para todos
En septiembre del 2003 el gobierno bolivariano de Venezuela incluyó la Misión Sucre en su plan de gestión revolucionaria. Esta ambiciosa iniciativa nace como una esperanza para los miles de jóvenes y adultos que soñaban con realizar una carrera universitaria. Se persigue que la gran masa de bachilleres excluidos logre incorporarse o proseguir sus estudios de educación superior. Se busca, igualmente, romper con la deliberada política de exclusión social que por más de 40 años reinó en el país.
El Plan Extraordinario Mariscal Antonio José de Sucre, denominado "Misión Sucre", es un programa de inserción del Ministerio de Educación Superior. Fue creado mediante Decreto Presidencial Nº 2601, del 8 de septiembre del 2003. Es, sin duda, la tarea más trascendente en materia de educación universitaria que se ha llevado a cabo en Venezuela.
La Misión Sucre, se inició luego de la realización del primer censo nacional (2003) para identificar a los bachilleres excluidos del subsistema de educación superior que quisieran continuar sus estudios. En esta oportunidad se inscribieron 470 mil alumnos, quienes aspiraban ingresar a las universidades. Llama la atención que muchos de ellos habían abandonado sus estudios prematuramente, obligados a incorporarse al mercado de trabajo.
Conociendo los resultados del registro, el presidente Hugo Chávez Frías indica que la Misión Sucre propiciará estudios superiores con pertinencia social, con sentido de arraigo y propósito definido, inmersos en geografías concretas con visión global. Pero sobre todo comprometidos con el impulso y la promoción del desarrollo endógeno y sustentable de cada una de las regiones. Los espacios educativos, de esta manera, se expanden a todos los ámbitos de la vida social.

Misión Sucre y la Carta Magna
La educación venezolana es uno de los puntos estratégicos que el gobierno bolivariano decidió fortalecer desde el principio de su gestión. Se debía dar respuesta al articulo 102 de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela que establece: "(...) la educación es un derecho humano y un deber social fundamental, es democrática, gratuita y obligatoria (...)".
La Misión Sucre, resume la necesidad imperiosa de incorporar a todos aquellos hombres y mujeres que durante años fueron ignorados por el sistema nacional de educación superior, mientras quienes eran tomados en cuenta provenían de altas elites políticas, económicas y sociales.
Misión Sucre es justicia social
La gestión revolucionaria de Venezuela se caracteriza por ser un proceso de inclusión social y de socialización de los recursos y servicios. Por esta razón la Misión Sucre conjuga una visión de justicia social, con carácter estratégico de la educación superior para el desarrollo humano integral sustentable. La soberanía nacional y la construcción de una sociedad democrática y participativa también son hitos que guían el proceso, por lo cual es indispensable garantizar la participación de la sociedad toda en la generación, transformación, difusión y aprovechamiento creativo de los saberes y haceres.
"Hay que masificar la universidad para que obedezcamos a los derechos del pueblo. Hoy en la Misión Sucre hay más estudiantes que en las cinco universidades más viejas de nuestro país. Les pedimos a las instituciones de educación superior que obedezcan a los derechos de los ciudadanos. Queremos una educación superior de calidad, oportuna, pertinente, progresista y equitativa (...)". Hugo Chávez Frías (16 de Agosto de 2006).





Misión Ribas
La gratuidad de la educación ha sido un principio establecido en nuestra Constitución desde 1870. Aún así, miles de venezolanos han permanecido al margen de este derecho durante muchos años, como consecuencia de una deliberada política transnacional ejercida por el poder hegemónico capitalista mundial. Esta política se puso en práctica durante todo el siglo XX y se hace evidente durante toda la Cuarta República. ¿La intención? Que la mayoría de los ciudadanos y ciudadanas del país se mantuvieran en la ignorancia, incapaces de transformar su realidad y más dóciles a la explotación y al control que ejerce el Imperio sobre la población a través de una dirigencia política de títeres y vende-patrias.
Tuvieron éxito en la consecución de sus objetivos. Según estadísticas arrojadas tras el último censo poblacional llevado a cabo en Venezuela en 2001, aproximadamente 5 millones de ciudadanos y ciudadanas -entre jóvenes y adultos- no habían concluido sus estudios de bachillerato, por problemas económicos, de exclusión, por falta de motivación o debido a la descomposición social.
Éstas y muchas otras situaciones, llevaron al Gobierno Bolivariano a duplicar el presupuesto educativo. Venezuela es uno de los pocos países de América Latina que destina más del 7% de su producto interno bruto a la educación, lo cual representa un 20% del presupuesto de la nación. Anteriormente, este sector sólo contaba con el 2,8% del producto interno bruto.
La renta petrolera que antes sólo llegaba a los partidos políticos, comienza a contrarrestar los efectos de la desidia oficial de los tiempos del punto fijismo. Es así como llegan -una a una- las diferentes misiones educativas.
El 16 de octubre de 2003, mediante el Decreto 2.656 se creó la Comisión Presidencial que llevó a más de 770 mil venezolanos adultos la esperanza de culminar su bachillerato, para luego incorporarse a la Educación Superior.
Para 300 mil de estos venezolanos, el 17 de noviembre llegó la luz que estaban esperando. Ese día, fueron incorporados al sistema educativo por el presidente Hugo Chávez, quien adjudicó a 54 mil de ellos una beca que permitiera garantizarles su permanencia hasta el final de la misión.
De esta forma, comienzan a andar el camino hacia la profesionalización, haciendo realidad el sueño de llegar a la universidad. El derecho a una educación de calidad y sin exclusión, comienza a renacer de las cenizas dejadas por la IV República.
Partiendo del hecho de concebir
"la educación como el principio articulador del desarrollo con equidad social, y habida cuenta de que los esfuerzos realizados en materia de acceso a la educación media han resultado insuficientes, (...) el Estado venezolano se ha visto obligado a asumir medidas que garanticen la justicia social como lo ordena la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela", tal y como lo indica el decreto originario de esta misión.
El Plan de Estudios de la Misión Ribas concibe, como columna vertebral, el Componente Comunitario y Socio-Laboral, que responde en toda su magnitud a los pilares básicos de la pedagogía contemporánea: Aprender a conocer, Aprender a Hacer, Aprender a Convivir, Aprender a Ser.
Este componente tiene como propósito proporcionar al futuro bachiller una formación crítica y transformadora, capaz de incidir en la solución de problemas de su entorno e incorporarse al desarrollo endógeno de sus comunidades y al aparato productivo nacional.
Todos estos valores y conocimientos se imparten a través de un sistema de "teleclases", apoyado por un facilitador. Este método -avalado por el Ministerio de Educación y Deportes- es totalmente gratuito. Los textos de estudio son suministrados por la Misión Ribas, sin costo alguno.
Y es que Ribas, es un programa educativo alternativo que proporciona la oportunidad de continuar los estudios de bachillerato, mediante un régimen especialmente adecuado a aquellas personas que debido a sus responsabilidades y necesidades personales no pueden sumarse al sistema educativo regular.
Esta misión, promovida por el Ministerio de Energía y Petróleo (MEP) y el Instituto Nacional de Cooperación Educativa (INCE), diseña mecanismos para la organización estudiantil de sus vencedores y vencedoras, en aras de fomentar su participación ciudadana y protagónica.


¿Por qué José Félix Ribas?
En correspondencia con la idea de exaltar los valores patrios y destacar las luchas de nuestro pueblo por la independencia, la soberanía y la autodeterminación, el Gobierno Bolivariano ha decidido dar nombres de próceres a los planes y proyectos más importantes. Por esta razón, la Misión tiene como nombre José Félix Ribas, prócer de la independencia de Venezuela que representa la actuación del pueblo y de la juventud venezolana en la defensa de la nación.
Misión Cultura
Hasta el año 1999 poco se hablaba de la necesidad de rescatar las tradiciones venezolanas como una estrategia de emancipación de nuestro pueblo. Para nadie es un secreto que en las últimas cuatro décadas en Venezuela venía ocurriendo un fenómeno profundo de transculturización. Se imponía la negación y el olvido de nuestra identidad nacional y de los valores culturales de nuestros antepasados.
Las prácticas sociales de la población, sobre todo la más joven, eran cada vez más extrañas a nosotros. Se seguían como modelos las costumbres y valores de Europa y Estados Unidos, a los cuales se les otorgaba un rango de superioridad.
¿Qué persigue la Misión Cultura?
Potenciar la concordancia institucional para incentivar la participación comunitaria, garantizar el acceso masivo a las creaciones artísticas
Divulgar las manifestaciones culturales de los sectores populares y comunitarios, estableciendo la construcción participativa de los patrones de valoración de lo cultural.
Consolidar la identidad nacional. Se enmarca en el proceso de descentralización, socialización y masificación de las distintas manifestaciones culturales del país. Está dirigida a la búsqueda del equilibrio territorial, la atención a toda la población y a proporcionar opciones educativas y laborales a amplios sectores de la población.
Conjugar una visión de justicia social, con carácter estratégico para el desarrollo humano integral, la soberanía nacional, la construcción de conciencia y la memoria histórica de la nación con la finalidad de lograr la construcción de una sociedad democrática y participativa. Para esto es necesaria la inclusión de todos y todas en la generación, transformación, difusión y aprovechamiento creativo de la cultura.
Fundamentos
Esta Misión tiene sus bases en el Artículo 99 de la Constitución Nacional donde se expresa que los valores de la cultura son un bien irrenunciable del pueblo venezolano, y por tanto, el Estado garantizará y promoverá este derecho. Por otro lado, tal como lo contempla el Informe de Desarrollo Humano del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo 2004 (PNU):
“todo individuo tiene el derecho de mantener su identidad étnica, lingüística identidades es la única manera sostenible de conseguir el desarrollo en sociedades diversas”.

Esta misión contribuye a la construcción de una sociedad democrática y participativa, sin exclusión social, con una visión cultural que refuerce la identidad nacional y libere al ciudadano del coloniaje ideológico, para hacerlo sujeto de su propio desarrollo, sustentado en la diversidad étnica y cultural.
¿Hacia quién va dirgida?
Esta dirigida a hombres y mujeres, bachilleres, profesionales, cultores populares, trabajadores comunitarios. A todas y todos aquellos con inquietudes en el quehacer cultural que deseen obtener la Licenciatura en Educación, mención Desarrollo Cultural. Recientemente la Misión Cultura también abrió el censo de participantes para la licenciatura en Administración, mención Desarrollo Cultural, dirigida a todos los funcionarios de los organismos de cultura en todos los distintos niveles de gobierno (nacional, regional y local), así como a los trabajadores de las otras instituciones culturales del país.
La misión, con sus participantes (activadores y las activadoras), formará un ejército de sujetos políticos preparados para interactuar en el área de la creación, la formación y capacitación. Podrán identificar y promover talentos, motivar la comunicación alternativa, valorar y proteger el patrimonio, promover la organización social, favorecer el establecimiento de políticas culturales, incentivar el turismo, la generación de empleo y el mejoramiento del nivel vida.

Estrategia
La Misión Cultura cumple sus objetivos a través de una propuesta de formación académica novedosa, avalada por la universidad Simón Rodríguez. Esta consta de 4 estrategias específicas:
1.- Autobiografía. Es un documento que se elabora al inicio del programa formativo. Reconstruye la historia personal a través de la identificación de sucesos, etapas, hitos importantes, aspectos éticos, sociales, afectivos y vocacionales asociados a la práctica como educador o educadora. Sirve de instrumento de diagnóstico para el diseño curricular y para el reconocimiento académico de diversos aprendizajes o experiencias en el perfil de ingreso a partir de las fortalezas y debilidades que identifica en la persona. La autobiografía no se hace en solitario, ya que desde el momento que entra a este sistema de educación, el activador y la activadora cultural se integra a un equipo de sistematización.
2.- Perfiles. Producto de la autobiografía son el perfil de ingreso y el perfil prospectivo o de la formación ya iniciada y por iniciarse. Son base para construir la matriz curricular personal, a partir de las fortalezas y debilidades que identifican aprendizajes adquiridos y los que tiene que hacer para egresar como licenciado en educación.
3.- La acreditación del aprendizaje por experiencia. Consiste en reconocer académicamente las experiencias de aprendizaje del participante en contextos formales y no formales adquiridos a lo largo de su vida, bien en su desempeño educativo, laboral, socio-comunitario, cultural o en su quehacer cotidiano.
4.- El aprendizaje por proyectos. Esta estrategia consiste en la promoción de los aprendizajes previstos en el plan de estudio de la carrera a través de la realización de proyectos que dan solución a problemas reales en las comunidades donde habita el activador cultural o aprendiz.
De esta manera se procura una formación de calidad que, además de atender grupos numerosos de participantes, promueve aprendizajes de alta significación emocional y de profunda comprensión.
El aprendizaje por proyectos exige el trabajo en equipo y al mismo tiempo la construcción del conocimiento y la reflexión permanente. Se reflexiona constantemente sobre lo aprendido. Se reflexiona en los equipos de facilitadotes/facilitadoras, éstos a su vez reflexionan con los tutores/tutoras y se reflexiona en los equipos de sistematización donde participan todos junto con los activadores.
Son varios los beneficios del uso integrado de estas estrategias de formación, ya que permiten una disminución del tiempo de la licenciatura, que puede llegar a durar entre dos años y dos años y medio. Otro beneficio es la formación mucho más amplia producto de la articulación de los aprendizajes de diferentes áreas de conocimiento, lo cual supera la división y fragmentación del conocimiento y promueve una visión integral en la ejecución de proyectos de impacto socio-comunitario.
El plan de formación se desarrollará mediante la interacción dinámica de los siguientes equipos:
1. Equipo de tutores y tutoras: encargados de coordinar, supervisar y acompañar académicamente al equipo de facilitadores(as) que le corresponda.
2. Equipos de facilitadores y facilitadoras: o de profesionales que en cada una de las regiones, orientarán y participarán individualmente el proceso de formación del equipo de participantes que le sea asignado.
3. Equipos de participantes: conformado por los educadores (as) y activadores (as) culturales en formación.
El Futuro
En el mediano plazo, la Misión Cultura vislumbra un panorama situacional de la cultura en el que se conjugan los saberes y las manifestaciones culturales del pueblo con las formas tradicionalmente reconocidas como cultura, con la finalidad que abrir y acrecentar los límites de la apreciación de nuestro patrimonio y valorar la historia personal y colectiva de nuestra Nación.
De igual manera pretende detectar, conocer y registrar adecuadamente, todas aquellas manifestaciones culturales que sean características de cada lugar y tengan significación para sus pobladores, para elaborar un registro exhaustivo del patrimonio cultural, con énfasis en los valores de cada región y comunidad, y difundirlo a través de publicaciones, libros, discos compactos y programas audiovisuales con miras en su utilidad como instrumento de planificación nacional.

Misión Guaicaipuro
Siglos de lucha, exclusión y muerte representan el pasado de quienes combatieron la opresión española para preservar sus tierras, soberanía e independencia, en el territorio que hoy llamamos Venezuela. Décadas de exclusión, olvido e injusticias fueron el presente de nuestros pueblos indígenas durante sucesivos gobiernos autodenominados democráticos en la IV República. Años de inclusión, participación protagónica y rescate de los derechos, son hoy el presente y futuro de nuestros hermanos aborígenes.
Para los gobiernos de la Cuarta República, las poblaciones indígenas siempre fueron objeto de acciones unilaterales y víctimas de la desidia oficial. Las políticas indigenistas se llevaban a cabo sin escuchar la voz y los requerimientos de estos pueblos, sin respetar su derecho a la autogestión y autodeterminación. Las poblaciones indígenas siempre fueron víctimas del llamado desarrollo y de una concepción capitalista del progreso. Esta concepción los condenaba a la transculturización, es decir, a perder sus singulares formas de vida para adoptar la cultura consumista que los obligaba a someterse a la explotación.
Así, para estos gobiernos, la política indígena apuntaba a convertir a los indígenas en proletarios, personas que no pudieran ganarse la vida de otra forma que no fuera vendiéndose al mejor postor, ya como obrero, sirvienta o prostituta. Las comunidades indígenas han sufrido las consecuencias del avance de la maquinaria depredadora capitalista que muchas veces actuaba con la complicidad oficial. Paradójicamente, es el Estado, la institución llamada a defenderlos de los procesos etnocidas y a estimular su autonomía.
Son incontables los casos en que los terratenientes, valiéndose de grupos armados, desalojaban a los indígenas de sus territorios ancestrales a fin de explotar sus tierras. El desarrollo desproporcionado y anárquico de la minería ilegal ha sido otro impacto altamente negativo para los pueblos aborígenes. Se han visto obligados a desplazarse permanentemente de sus espacios vitales huyendo de la invasión de los buscadores de riqueza.
En cualquier caso, por omisión o con intención, como cómplices o participantes directos, los gobiernos pseudo democráticos de los tiempos del punto fijismo durante 40 años al desfiladero de la marginalidad económica, social y cultural...¡y casi lo logran!
A partir del 12 de octubre de 2003, día de la Resistencia Indígena Nacional, el presidente Hugo Chávez pone en marcha por primera vez en la historia de nuestra nación, un proyecto dirigido a restituir los derechos y el nivel de vida de las comunidades indígenas.
De Guaicaipuro, el más firme opositor que encontraron los colonizadores españoles dirigiendo valientemente la resistencia de su pueblo, tomó nombre esta Misión Bolivariana que da continuidad a la batalla que desde el año 1999 entabla el Gobierno en el ámbito legislativo con el propósito de reconocer el carácter pluricultural de la sociedad venezolana.
Constitución multicultural
Gracias a la aprobación por referendo popular de la Constitución de 1999, el tema indigenista en el país es abordado sin prejuicios y con suma claridad. El preámbulo de nuestra Carta Magna es un reconocimiento a la existencia de los pueblos indígenas, al invocar "(...) la protección de Dios, el ejemplo histórico de nuestro Libertador Simón Bolívar y el heroísmo y sacrificio de nuestros antepasados aborígenes y de los precursores y forjadores de una patria libre y soberana (...)"
Además del carácter multicultural de nuestra nación, el artículo 9 del texto legal señala que "(...) los idiomas indígenas también son de uso oficial para los pueblos indígenas y deben ser respetados en todo el territorio de la República, por constituir patrimonio cultural de la Nación y de la humanidad (...)".
En el Capítulo VIII, el artículo 119 resalta "la existencia de los pueblos indígenas, su organización social, política y económica, sus culturas, usos y costumbres, idiomas y religiones, así como su hábitat y derechos originarios (...)". En este sentido, establece la demarcación y respeto de la posesión de sus tierras, las cuales ocupan desde tiempos remotos. Cabe destacar, que del artículo 120 al 126 se detallan todos estos derechos.
En concordancia con la Constitución se han sancionado diversas leyes, decretos y resoluciones que reivindican y restituyen el valor y la importancia de las diferentes etnias indígenas venezolanas. Asimismo, se han creado nuevos espacios de apoyo y defensa de los pueblos indígenas. En el Ministerio de Educación nació la Dirección de Educación Indígena, en el Ministerio de Salud la Coordinación Indígena, en el Tribunal Supremo de Justicia también se creó la instancia relativa así como en la Defensoría del Pueblo.
Entre los instrumentos legales más importantes en el reconocimiento de los derechos de las comunidades indígenas, pueden mencionarse: la Ley de Demarcación y Garantía del Hábitat y Tierras de los Pueblos Indígenas 2001, el Proyecto de Ley Orgánica de Pueblos Indígenas 2005 (aprobado en primera discusión), el Proyecto de Ley de Educación Indígena y Usos de sus Idiomas (en discusión).
A esto se unen el Decreto Nº 2.686 o Reglamento de Ley Orgánica de Identificación para los Indígenas del año 2003, el Decreto Nº 1.795 que impone el uso obligatorio oral y escrito de los idiomas autóctonos en todas las modalidades del sistema de enseñanza nacional, en los planteles públicos y privados de las zonas rurales y urbanas donde habiten pueblos indígenas, así como en los textos escolares (año 2002); y finalmente, el Decreto Nº 3.040 que da vida a la Misión Guaicaipuro.
Luego de la aprobación del texto constitucional de 1999, los pueblos indígenas de todo el país participan activamente en el proceso de refundación de la República, ya que desde ese momento eligen sus representantes a la Asamblea Nacional.
Ámbito de acción
Esta misión va dirigida a las 33 etnias autóctonas que viven en el país, según el último Censo General de Población y Vivienda efectuado durante al año 2001 por el Instituto Nacional de Estadísticas (INE), en el cual se incluyó por primera vez a las comunidades indígenas, quienes en años anteriores eran contabilizadas en censos diferentes.
Tal y como lo refleja dicho censo, estos grupos están representados por más de medio millón de ciudadanos y ciudadanas distribuidos en 2.295 comunidades en su hábitat tradicional, en áreas rurales y urbanas, en los estados Amazonas, Anzoátegui, Apure, Bolívar, Delta Amacuro, Monagas, Sucre y Zulia y con presencia en las zonas urbanas y rurales de los otros estados del país. Todos estos venezolanos son los beneficiarios de la misión.
El renacer de Guaicaipuro
La misión Guaicaipuro reencarna la lucha de uno de los caciques más importantes de nuestra historia. Está orientada a restituir los derechos de los pueblos indígenas en el ámbito social, político, económico, territorial y cultural, a través de la organización de las diferentes etnias y su participación protagónica en el desarrollo propio y el de la nación.
Con miras a cumplir con esto, se conformó una Comisión Presidencial integrada por los ministerios de Ambiente, Educación, Salud, Cultura, Agricultura y Planificación. A este componente gubernamental se suman la empresa estatal Petróleos de Venezuela, los Diputados Indígenas, el Comando Unificado de la Fuerza Armada Nacional, el Fondo de Desarrollo Micro financiero, el Consejo Nacional Indio de Venezuela, entre otros.
Tal y como se encuentra estipulado en la Constitución, este programa promovido por el Ministerio del Ambiente y los Recursos Naturales, tiene como meta:
Demarcar y titular el hábitat y tierras de los pueblos y comunidades indígenas.
Propiciar el desarrollo armónico y sustentable de los pueblos indígenas, dentro de una visión que respete sus formas diferentes de concebir el desarrollo
Impulsar el desarrollo integral de los pueblos indígenas para garantizar el disfrute efectivo de sus derechos sociales (salud, educación, vivienda, agua y saneamiento), económicos culturales y políticos consagrados en la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela.
Crear los mecanismos que permitan dar cumplimiento a lo establecido en el Capitulo VIII de nuestra Carta Magna.
Estrategia
Para dar cumplimiento a estos objetivos, el Gobierno ha venido impulsando el fortalecimiento de la organización comunitaria, generando espacios de discusión desde las mismas poblaciones indígenas a fin de articular acciones que garanticen su acceso a los servicios básicos y por ende, a una mejor calidad de vida.
El programa de esta misión -elaborado conjuntamente con los pueblos indígenas- contempla cuatro ejes fundamentales:
1. Etnodesarrollo
Atiende el campo de la salud, la alimentación, la educación, cultura, saneamiento, producción, comercio, entre otros. Este proceso no sólo abarca el apoyo financiero, sino también la amplia concepción de incluir a las comunidades indígenas en las iniciativas y decisiones de la misión. El enfoque está, por lo tanto, en el acompañamiento técnico y la asesoría que el gobierno aportará para materializar, desde y con las mismas comunidades, una mejor calidad de vida.

2. Fortalecimiento de la capacidad de gestión comunitaria
A través de este eje se busca organizar a todas nuestras comunidades indígenas para su incorporación en la actividad productiva de la nación, tomando en cuenta las áreas en las que se desempeñan y otro tipo de tareas que sean del interés de estos compatriotas.
La gestión comunitaria comprende también la identificación de las comunidades indígenas y su participación en todos los proyectos ejecutados por el Gobierno en pro de dignificar el diario vivir de nuestros aborígenes.
3. Atención a Indígenas emigrantes o en situación de calle
Con este punto el Gobierno busca soluciones que contrarresten la migración masiva de indígenas hacia las principales ciudades del país como consecuencia del desplazamiento producido debido a la expropiación de sus tierras por parte de grandes inversionistas.
La meta es devolver a estos ciudadanos venezolanos a sus sitios de origen para incorporarlos a actividades productivas que le permitan superar la marginación y la pobreza, con miras a reivindicar sus derechos como seres humanos y como venezolanos.
4. Demarcación del hábitat y tierras de los pueblos y comunidades indígenas
De esta forma se busca regresar a las comunidades y pueblos indígenas la potestad sobre los territorios de los que fueron expropiados bajo la mirada cómplice de gobiernos anteriores. Todo esto, bajo el consenso y la participación activa de los diferentes grupos étnicos presentes en el país.





Planes Locales:
- Municipalización de la Educación
La universalización implica la apertura de las oportunidades disponibles, para todos y todas aquellas personas, sin ningún tipo de discriminación, que deseen incorporarse a la formación universitaria y adquirir su profesión. Se propone una generalización a nivel de la educación superior que garantice la realización personal del ser, del ente humano y la consolidación social - política del proyecto de Nación propuesto en la Constitución de la Republica Bolivariana de Venezuela.

La universalización es una alternativa frente a la educación superior que durante años se ha mantenido y responde a una política conservadora y dependiente que defiende los intereses de una minoría económica, fortaleciendo las diferencias de clases y la negación cultural. La inclusión amplia de ciudadanos supera las particularidades exclusivas para determinados grupos sociales, que convencionalmente se había sistematizado, mediante el uso de métodos de ingreso excluyentes en las universidades públicas venezolanas, es decir financiadas con recursos monetarios del Estado.
A partir de 1999, nuestro país vive un cambio estructural en todos los componentes, en función de transformar y consolidar una nueva Venezuela mediante la democracia participativa y protagónica. La educación, como componente fundamental recibe un tratamiento especial, que le permite desplazar la educación convencional, en la mayoría de los casos, netamente teóricas y aisladas de las realidades y problemas de nuestra sociedad.

La nueva educación, promueve la recuperación del concepto de formación desde el ser, de si mismo como naturaleza – materia y como el devenir. Es el reconocimiento de la educación como formación transformadora (Osorio, B. 2005: 11), que responde a una visión política centrada en el ser, sus derechos humanos, la justicia social, las relaciones horizontales de poder y de participación democrática, que implica una liberación económica, la recuperación de la autonomía y la no dependencia de otros países dominantes.

Se reafirma la ética en el sentido comunitario, en la eliminación de la pobreza, de los excluidos de la educación. La formación surge desde el desarrollo endógeno, desde las propias condiciones del ser humano, a nivel particular y desde las comunidades conformadas por ellos a nivel social. Refiere una formación abierta e integral, donde van a la par la teoría y la praxis, mediante el aprender – haciendo, para favorecer el desarrollo comunitario integral: ambiental, económico, social, cultural, técnico-científico y político.

De esta manera se responde a las Políticas Nacionales, a la necesidad de profesionales más humanos, comprometidos con su entorno social. Responde a las nuevas concepciones filosóficas mundiales que se han venido gestando en el tiempo, desplazando lo que fue y que hoy se ponen en práctica en Venezuela. Plantea ir a la cosa misma, al ser del ente humano y al ser de las comunidades conformadas por hombres, mujeres, para recuperar la confianza y reconocer una realidad histórica propia, así como la capacidad de seres creadores transformadores de mundo.
La universalización de la Educación Superior cuenta con la Misión Sucre (MS) y la novedosa Universidad Bolivariana Venezuela (U.B.V) como los brazos ejecutores y coordinadores de este proyecto y con el apoyo de algunas universidades convencionales, particularmente gracias a grupos de profesores humanos, valientes y políticos comprometidos consigo mismo en el pensar su ser ente humano y con el sentido comunitario y los derechos humanos. Son profesores consecuentes con su pesar y obrar que asumen e intentan incorporarse a la nueva visión de educación transformadora para derrotar la pobreza, tanto material como cultural, la dependencia y asumir la autonomía de la nación, que es asumir su propia autonomía y la autonomía universitaria.
La universalización abarca todos los espacios del territorio de la Nación mediante la Municipalización de la educación superior y la consolidación en las Aldeas Universitarias. A través de la Municipalización de la educación superior, los contenidos de estudios de los distintos programas de formación, se consideran y se interrelacionan con la realidad y problemática de la región, de la localidad, a un nivel mas concreto, incorporando los contenidos referentes a la cultura de los pobladores, la ubicación de los contextos ambientales y productivos disponible, las necesidades y las disposiciones manifiestas. Es una interrelación que permite la elaboración de los proyectos de desarrollo comunitario integral.
La municipalización propicia una educación heterogénea que apela al saber de la tradición, propuesto por Gadamer (1999) en su obra mayor Verdad y Método y algunos aportes del conocimiento científico, para buscar las alternativas a los problemas cuya solución debe implicar crecimiento, construcción y transformación referida al desarrollo integral comunitario. La municipalización es correspondiente con la realidad social y ubicación geográfica concreta, para generar los desarrollos endógenos y sustentables que beneficien a toda la comunidad, en las diversas regiones del país.
Es en la Municipalización donde se consolida la educación superior abierta, integrada y descentralizada, fuera de las aulas o en combinación con el contexto comunitario, conjugando la teoría con la praxis incorporando el diseño hermenéutico de la comprensión interpretación y aplicación, la metodología acción – reflexión – acción y el aprender haciendo en la producción para lograr la independencia económica, cultural, social y política. Es una alternativa que va desplazando la pedagogía de la opresión, destacadamente tratada por Pablo Freire (1970) y asumiendo la pedagogía de la liberación, que en sus inicios promulgó Pablo freire (1977) en su libro La Educación como práctica de la libertad. Una pedagogía que además, Paulo Freire (1992) refiere en la obra de Pedagogía de la esperanza.
El diseño hermenéutico y no método científico es un círculo en forma de espiral que contiene los tres momentos de la comprensión, la interpretación y la aplicación. La comprensión es un primer momento de apropiación del pasado manifiesto en bibliografía, en las fuentes, registro de experiencia, texto y otras manifestaciones de lo que fue. Se plantea una comprensión que llegue a la cosa misma del texto, donde se está atento y se consideran los prejuicios del participante lector que no debe contaminar el texto en un primer momento y que desde el tratamiento del método científico se define como objetividad. Es una comprensión que pasa a un segundo momento de interpretación que se enfrenta y lucha con la realidad y sus problemas, donde el prejuicio es parte del juicio con sentido de verdad por cuanto deja de ser aparente y se manifiesta lo oculto. La interpretación, al lado de la comprensión de la tradición, supera la repetición de conocimientos. El saber auténtico de la tradición, del pasado, desde la comprensión se trae e interpreta en el presente generando nuevos conocimientos que se llevan a la practica, a la vida, en el tercer momento de la aplicación para favorecer la transformación que beneficie a todos los seres humanos que conforman la comunidad, reafirmando el ser histórico y con ella el acontecimiento de una nueva realidad que cambia por cuanto ésta no es eterna y para siempre.

La Municipalización Universitaria.

La municipalización que refiere lo local y particular, lo microcosmo del universo, esta inmersa y conforma lo macrocosmo del universo, la universalidad, lo general.
Abordar la municipalización es llevar a lo concreto, al hecho la Universalización de la educación, sobre todo en nuestro país Venezuela, donde por más de cuarenta años los Municipios las áreas urbanas y rurales mas apartadas estuvieron sumergidas al más profundo abandono, debido a la educación centralizada en los centros de poder, en la capital y algunas ciudades.

Una definición de la Municipalización mas apropiada es la que expone el Profesor Wilmer Flores, él al respecto dice: “Municipalización es el proceso que debemos entender como la composición de un cuerpo de operaciones que llevan a cabo, tácticas y estratégicas, la cohesión de las nuevas formas en las dimensiones sociales, enmarcadas en el cuerpo normativo constitucional y la proyección del modelo de país que señaló la soberanía popular en el año 1.999; operaciones mediante las cuales, el sentimiento universitario en su ámbito físico y espiritual debe expandirse sobrepasando los muros de los claustros, constituyéndose de inmediato en el accionar a través del cual abordemos históricamente las exigencias sociales”.

La universidad mediante la Municipalización, debe lograr es el desarrollo integral de cada ser ente humano y en consecuencia de cada comunidad que está conformada por los seres humanos. El desarrollo integral contiene todos los aspectos constitutivos del ser. El aspecto cognitivo (pensar), afectivo (Ser), social – ético político (compartir) y en el aspecto físico motriz de elaboración de trabajo productivo (hacer). Eso es lo que está pasando en nuestro país en cada rincón de los Municipios donde está funcionando la Municipalización de la Educación Superior o Universalización.